“Hasta aquí se escuchó el rugido”

Diario de un GameMaster

Recurrentemente se comenta sobre GMs de pago en redes y foros. Y las opiniones al respecto son, como se espera, muy diversas.

Y en la defensa del oficio suele hablarse de cubrir los costos, de asegurar el compromiso, de cubrir una demanda, de calidad de servicio, etc.

Pero hay una dimensión de la que no se habla tanto:

La vocación.

Sí, el rol es un hobby, un pasatiempo, una distracción, un pretexto para juntarnos, una afición.

Pero no para todos.

Para algunos es mucho más que eso.

Para algunos, ver una película, leer un libro, escuchar una canción, activa automáticamente la maquinaria de diseño de aventuras y encuentros.

Y la mente se va por su propio rumbo.

Para algunos es imposible leer sobre juegos, sistemas, reglas sin fantasear con las experiencias que podrían llevar a una mesa de rol con nuevas herramientas, nuevas propuestas.

Para algunos crear y compartir es una necesidad.

Casi de vida o muerte.

¿Y qué haces cuando sientes ese llamado, esas ansias, esa curiosidad?

¿Organizas una partida en tu oficina los miércoles, dos horas? ¿Diriges para tus amigos el segundo domingo de cada mes, y te das por satisfecho? ¿Vas a los eventos que puedas, y a clubes cuando se permita?

¿Y si no es suficiente?

¿Cuánto de tu vida apostarías por narrar con más frecuencia? ¿Serías capaz de abandonar tu trabajo, una opción más convencional (y segura), por otra que clama por ti desde tus propias profundidades? ¿Apostarías a que eres lo suficientemente audaz, como para “salirte con la tuya”, y llevar una vida responsablemente, haciendo de un “hobby” tu principal sustento?

¡No es nada fácil!

Pero para algunos, simplemente no hay otra alternativa.

Se vive una vez (y no nos hacemos más jóvenes cada día).

Si tú sientes lo mismo, hay una buena noticia: vivimos en un momento en que ya están los precedentes, los medios y los espacios para lograrlo.

Están también quienes apreciarán tu dedicación y tu vocación. Y te ayudarán a lograr tu sueño mientras logras el de ellos de participar, de muchas maneras y por muchas razones, en estos espacios mágicos del rol.

Están también quienes ya han conseguido lo que buscas. ¡Mucho antes incluso! ¡Valientes!

Están, por supuesto también, quienes piensan que estás loco. Que estás arruinando su “hobby” por querer hacer de ello tu vida. Que “por amor al arte” significa permitirte hacerlo una vez a la semana, y eso si consigues el tiempo. Tiempo para jugar, y tiempo  para prepararte como quisieras, como sientes que “el arte” lo merece.

Es esperable que no nos entendamos unos a otros.

Pero entre nosotros sí. Entre quienes no queremos conformarnos con menos que por lo menos intentar hacer del rol nuestra vida.

¡Y sí que se escucha el rugido! Pero no es la tripa. 😉

¡Y sí que somos muertos de hambre! Pero es otra hambre.

Y frente ella, casi insaciable, preferiremos morir en el intento antes que en el vacío.

Foto de Alexas_Fotos en Unsplash